Maqueta de trabajo. Propuesta de estructura y diseño para la página “Altas Capacidades”. Los textos son de ejemplo salvo los ya publicados en la web: los definitivos los escribe Mapi.
Me he especializado en la evaluación de las altas capacidades intelectuales y en el tratamiento de las dificultades asociadas, principalmente en niños y niñas — porque comprender su manera de ser es el primer paso para acompañarles.
La mayoría de las familias llegan a consulta con ideas heredadas que no se corresponden con lo que dice la evidencia. Aclararlas suele ser el primer alivio.
Un niño con altas capacidades saca siempre buenas notas.
El rendimiento escolar y la capacidad no van de la mano: el aburrimiento y la desmotivación son frecuentes.
Es algo poco común, cosa de uno entre mil.
Hay más casos de los que se detectan; muchos pasan desapercibidos durante toda la escolarización.
Si tiene capacidad, ya se las arreglará solo.
Sin acompañamiento pueden aparecer perfeccionismo, ansiedad o dificultades de encaje social.
Ninguna de estas señales, por sí sola, significa nada. Lo que orienta es el conjunto y, sobre todo, cómo lo vive vuestro hijo o hija.
Curiosidad intensa por temas que no corresponden a su edad, y necesidad de entenderlo todo a fondo.
Desconexión, notas por debajo de lo esperable o rechazo a ir al colegio.
Reacciones emocionales intensas y un sentido de la justicia muy marcado.
Dificultad para encajar con iguales y preferencia por relacionarse con adultos.
Saber qué va a pasar quita mucho miedo. Este es el recorrido habitual, aunque cada familia marca su ritmo.
Hablamos de lo que os preocupa, de la historia del desarrollo y de lo que observáis en casa y en el colegio.
Pruebas estandarizadas de capacidad intelectual y, cuando procede, de aspectos emocionales y de aprendizaje.
Con vuestro permiso, recojo la mirada del profesorado, que aporta información que en casa no se ve.
Una sesión para explicaros qué hemos encontrado, en lenguaje claro y sin etiquetas que no ayuden.
Documento escrito con pautas concretas para casa y para el colegio, no un diagnóstico y hasta luego.
Saber que hay altas capacidades explica muchas cosas, pero no resuelve ninguna por sí solo. Lo que cambia el día a día es lo que viene después.
Acompaño a niños, niñas y adolescentes en las dificultades que suelen venir asociadas, y a las familias en cómo sostenerlo sin convertirlo en el centro de todo.
Colaboro con colegios e institutos que quieren detectar antes y responder mejor, con criterios claros y aplicables en el aula.

Una guía emocional y práctica para familias y profesionales que quieren entender de verdad las altas capacidades.
Contadme qué observáis y valoramos juntos si tiene sentido hacer una evaluación. Sin compromiso y sin prisa.